La crisis de las hipotecas basura de Estados Unidos está poniendo a prueba la resistencia de la banca mundial. Ni grandes ni pequeños, ni europeos, asiáticos o americanos pueden sustraerse al dramático cambio de escenario en el que los impagos han saltado a la primera línea de preocupaciones, obligando a muchos a buscar rápidamente fondos para evitar un deterioro de su solvencia.
Tampoco la banca española puede desentenderse de una situación que le ha cortado en seco las vías de financiación y engorda sin pausa la entrada de créditos fallidos, al haber precipitado la crisis internacional el declive de la economía.
El problema de los impagos es evidente, pero el sector financiero español goza de una coraza única: 39.905 millones de euros provisionados para deterioro de la cartera crediticia, y marginalmente para otros activos, con datos de mayo del Banco de España. El grueso, más de 37.100 millones, son fondos creados por bancos –15.616 millones–, cajas de ahorros –17.361 millones– y cooperativas de crédito –2.030 millones–, exclusivamente para combatir la morosidad.
Un colchón que ninguna otra banca del mundo tiene tan bien forjado y que responde a la visión del Banco de España en 1999, cuando se encontraba a su frente Luis Ángel Rojo. Su sucesor, Jaime Caruana, fue el encargado de aplicar lo que se denominó coloquialmente provisión anticíclica, al obligar al sector a realizar dotaciones en función del crédito que conceden (con independencia de que nunca se genere mora) para estar bien cubierto si llegan los indeseables impagos.
Imponer ese esfuerzo supuso al Banco de España un verdadero pulso con el sector, que sólo veía en él una desventaja, en la medida que distraía fondos para una eventualidad que no se venía ni mucho menos materializable en aquel momento. Su queja era que les impedía hacer uso de ese dinero para, por ejemplo, invertir en compras o planes de expansión y ni siquiera las agencias de ratings les premiaba con mejores notas por contar con balances bien acorazados.
Casi una década después, la banca nacional aparece como ejemplo a seguir. En foros como el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea –que diseña las recomendaciones de gestión de riesgo y solvencia que aplica la banca mundial– o el Banco Central Europeo (BCE), se está incluso tomando nota para extender el modelo español.
La mora se duplica
La realidad es que esos casi 40.000 millones (supera los 6,65 billones de las antiguas pesetas y equivale al 4% del PIB español) dan oxígeno para aguantar, al menos, un año sin deteriorar las cuentas en el caso del avance de la morosidad mantenga el ritmo, según algunos expertos.
En sólo un año, los dudosos han pasado de representar un 0,7% a ser el 1,5% de la cartera crediticia total. Se partía de una tasa históricamente mínima (la media de la UE era el 2,5%, como refleja el cuadro) y no todo el avance es por fallidos. Buena parte se genera con un simple cambio contable que obliga a poner el cartel de dudoso mucho antes y por toda la deuda pendiente de cobro. Según algunos banqueros, la provisión anticrisis permitirá soportar morosidades de 4-6%, que son las que se bajaran en estos momentos en la crisis actual. Y pese a ello, la gran banca aún no ha tirado de la hucha anticíclica y sigue haciendo provisiones voluntarias.
Fuente: Gaceta.es
| PUBLICIDAD PUBLICIDAD |
Todavia no hay Comentarios/Pingbacks para esta publicacion...
|
| Reunificacion de Deudas |
Financiacion de Deudas. Agrupar todos sus prestamos en uno, la reunificacion de deudas le permitira refinanciar sus creditos en una unica cuota.
|
¿Qué necesitas hoy?